Esa musiquita que conmueve... que te toca el alma... que me saca lágrimas en los ojos y me pone los sentidos a flor del piel... no tiene letra ni voces es simplemente música...
Cierro los ojos y me transporto... PARÍS ... allí es donde estoy, tomando el té en un lindo café en una calle adoquinada.
Y el tiempo pasa, sin embargo para mí es como si estuviera detenido.
Se acercó EL MAGO, me dijo ¿puedo sentarme?; por supuesto le dije, estuve esperando siglos tu encuentro, en ninguna vida pude encontrarte, tenía que ser justo ahora en este lugar y con esta música de fondo; espere tanto tiempo por tus hechizos.
¿Cómo que no me encontraste? estuve presente en cada acorde, cada letra de los libros que tan ansiosamente leías, en cada átomo de oxígeno, en cada gota de lluvia que cayó sobre tu pelo, si aprendes a amar lo que te rodea me encontrarás, esa es mi primer lección...
Ven caminemos...
Y caminamos tomados de la mano por las calles de EL CAIRO. Si, habíamos cambiado de ciudad simplemente cuando los artistas callejeros cambiaron de canción.
Me dijo: podemos viajar a donde queramos. Cada noche, cuando duermes estás conmigo, recuérdalo esta vez cuando despiertes y búscame luego entre la gente, me encontraras tarde o temprano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario